Por Comunicación LIN
Este viaje no solo ha servido para mejorar las competencias lingüísticas del alumnado, sino también para fomentar la autonomía, el compañerismo y el respeto hacia otras culturas. Sin duda, ha sido una experiencia enriquecedora que quedará en el recuerdo de todos los participantes y que demuestra la importancia de aprender más allá de las aulas.
Lidia Gámez, profesora que asistió nos cuenta: Los alumnos tenían por la mañana clase en una academia. No es como un colegio en el que los alumnos están allí en clase, sino que había varios grupos de alumnos que vienen de diferentes sitios, eran todos de España había un grupo que era de Guadalajara otro que era de León y nosotros de Linares. Las clases se organizan según los niveles que tenían de inglés, trabajan en grupo mezclados con alumnos de otras de otras ciudades. Una de las anécdotas que recuerdo del viaje fue el día que tuvimos la discoteca por la noche. Nos lo pasamos genial, recuerdo como nuestro querido Antoñito lo daba todo en la pista. Coincidimos en la discoteca con los alumnos de Guadalajara, luego hicimos una conga entre todos. Disfrutaron un montón, lo recordamos con mucho cariño



