Historia

LA OBRA SALESIANA EN LINARES

Seguramente se podrían decir muchas cosas sobre D. Bosco pero son las palabras de Juan Pablo II quien lo define rigurosamente: «Padre, Maestro y Amigo de los Jóvenes»

Durante sus casi 73 años de vida, regaló su presencia y su obra en una larga lista de lugares; siempre de la mano de María Auxiliadora y con el único propósito de repartir bondad, amor, afecto, obras y realidades entre su infinita lista de jóvenes y seguidores.

El 21 de septiembre de 1898 se iniciaron las gestiones para traer a Linares la presencia salesiana a través de una carta al Sr. Inspector General de los Religiosos Salesianos en España: D. Felipe Reinalde por parte del Sr. Obispo de la Diócesis de Jaén, D Victoriano Guisasola y Menéndez, pero no será posible en esos momentos.

Más tarde, en junio de 1944, se retoman las negociaciones para intentar que la presencia salesiana en nuestra ciudad fuera una realidad, pero, igualmente, asuntos importantes para la Orden Salesiana lo impiden.

Habrá que esperar hasta abril de 1956, cuando aparece una persona singular que retomará las negociaciones y que, a la postre, conseguirá lo que durante tantos años atrás se había pedido; es D. Manuel Reyes Godoy.

  1. Manuel Reyes, antiguo alumno del Colegio Salesiano de Utrera, junto a su hermano Tomás y un grupo de amigos entusiastas de aquel Centro, se pondrán mano a la obra para conseguir que, finalmente, en los primeros días del mes de septiembre del año 1964, los salesianos llegaran a Linares.

Los primeros salesianos en llegar fueron: D. JUAN MANUEL CERECEDA (DIRECTOR), D. LUÍS FERNÁNDEZ CONDE (PASTORAL), D. ANTONIO GUZMÁN VENEGAS (ADMINISTRADOR) y D. ABRAHAM J. LORENZO (CONFESOR).

Pronto la actividad salesiana tomará dos líneas esenciales de trabajo: Parroquia y Colegio. D. Juan Diego de Dios cedió la parroquia de San Agustín a la obra salesiana por petición del Sr. Obispo, D. Félix Romero Mengíbar, y la Comunidad Salesiana debía hacerse cargo de la misma el 20 de agosto de 1964 pero se postergó a los primeros días de septiembre.

El contrato de obras para la construcción del Colegio se firmó el 16 de julio de 1968. Las obras se iniciaron el 2 de agosto de ese mismo año. El 12 de septiembre del 68, el Sr. Obispo adjuntó a D. Antonio Altarejos García el nombramiento de Párroco de San Agustín a favor de D. Miguel Gamero Sánchez. En 1970 era el Director de la Obra D. Gregorio Santana y como encargado del Colegio D. Fernando Ruiz Gamero.

Se iniciaba así un proyecto extraordinario que puso de relieve la importancia de la Obra Salesiana en nuestra ciudad durante todo este tiempo. Su entrega y trabajo, no sólo entre nuestra ciudad sino en todos aquellos lugares de nuestra provincia en la que su labor ha sido requerida se cumplió, dando fiel reflejo de devoción y esfuerzo.

Expandir la devoción a María Auxiliadora y mostrar el carisma de D. Bosco como ejemplo a seguir, como padre y educador de los jóvenes, ha sido su trabajo y su señal de identidad. El sueño de D. Manuel y D. Tomás Reyes, y aquel grupo de entusiastas amigos del Colegio Salesiano de Utrera, se ha visto cumplido en la realidad.

JESÚS MANUEL BOTELLA GUERRERO

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